HISTORIA
AUTOCONCIENCIAS PERFORADAS
En la era de las imágenes, en la que el valor de la forma expresiva se mide esencialmente a través de la apariencia, la utilización del cuerpo como manera de comunicar con lo externo adquiere gran importancia. Al igual que sucedia en la época primitiva. El antiguo arte del piercing (del verbo inglés "to pierce", perforar)se vuelve a descubrir y a valorar.
Se ha transformado en un fenómeno de moda pero nace en un movimiento de ideas y por ese motivo despierta en la mayor parte de las personas desconfianza, rechazo o miedo, al contraponerse a la cultura occidental de los últimos siglos.
Si bien en Europa sigue despertando cierto interés, se calcula que en los estados unidos un 10% de la población tiene un agujero con joya en alguna parte del cuerpo. Pero es mucho más que una simple decoración estética, el "piercing" tiende a explorar la zona de sobra que existe entre la esfera física y psíquica, en la búsqueda de una libertad expresiva que hay que recuperar dando vida a deseos latentes.
¿Que induce a una persona a practicar el Body Piercing?
Deseo interior, deseo inconsciente de liberarse de las inniviciones de la moderna vida cotidiana, deseo de volver a la precivilización, de expresar una forma de arte primitiva o una salida para las inclinaciones artísticas.
Algunos dicen que siempre se han sentido atraidos por el body piercing como el "hierro al imán", a muchos les gusta por la atracción sexual que ejerce mientras otros aman simplemente la sensación física provocada por la presencia y el movimiento de las joyas.
Probablemente existen cuatro motivaciones primarias que desencadenan el deseo de introducirse en este mundo: belleza. moda, dolor y placer.
Todo esto teniendo en cuenta que para muchos se ha convertido con el pasar del tiempo en una filosofía de vida que responde perfectamente al propio deseo de autoafirmación, de dominio de cuerpo de conocimiento de sí mismo.
Un aspecto que hay que valorar es la posibilidad de piercing para funcionar como elemento de placer.
Ponerse joyas en algunos puntos estratégicos del cuerpo hace estas partes más o menos interesantes y sensibiliza en más o menos medida las zonas perforadas.
El piercing puede producir sensaciones muy agradables y excitantes; el dolor dura sólo un instante, ese momento importante que desencadena particulares mecanismos psicologicos cuando la aguja perfora la piel y el anillo o la barrita de acero "invaden el cuerpo".
ORIGENES Y PRECENDENTES
Las culturas primitivas han manipulado el cuerpo mediante tatuajes, cicatrices, peinados, pinturas.
Actualmente también aceptamos esta manipulación del cuerpo desde la simple depilación o el maquillaje hasta la anorexia de las modelos, el boda building de los culturistas o las operaciones de cirugía.
Culturas diferentes, lejanas entre sí, algunas incomunicadas del resto del mundo, han desarrollado la practica del piercing.
ALASKA: Los esquimales desarrollaron de modo particular la técnica de los labrets (orificios practicados en el labio inferior posteriormente agrandados).
Los labrets señalan simplemente el momento de la transición al mundo adulto y en particular para un muchacho significaba convertirse en cazador. Los hombre adornaban en ocasiones sus orejas y narices con colgantes de hueso, concha o vidrio.
AFRICA: Las mujeres Masai alargaban sus lóbulos mediante gigantescos carretes metálicos hasta los hombros. Deformaban su boca con discos que van ampliando de tamaño. Hacia la pubertad debían arrancarse los cuatro incisivos inferiores.
En los Mursi se conserva actualmente el uso de esos platillos. Los Kanure se aplican una especie de doble tapón en los lóbulos de las orejas y decoran sus mejillas con escarificaciones. Los guerreros Potok llevan en el tabique nasal una hoja de árbol, el disco labial y cicatrices en la espalda.
INDIA: Es muy común, sobre todo en las mujeres, agujerearse narices y orejas, para adornarlas con colgantes de oro. Existen también ritos practicados por los Sadhu (santones hindúes) en los que a través de experiencias externas, deformaciones permanentes y mortificaciones de la carne buscan alcanzar la éxtasis mental.
OCEANIA: Las jóvenes mujeres de la Nueva Guinea se atraviesan el tabique nasal y las aletas de la nariz con una larga espina de pez. Los hombres llevan, en cambio, dientes de pez en el tabique nasal.
NORTEAMERICA: Para los Tinglits la boca tenía un significado espiritual. El uso del piercing marcaba, en las mujeres, la transición de la pubertad a la madurez sexual. En algunas tribus Sioux, para convertirse en guerreros, los jóvenes debían superar una prueba que consistía en perforarse el pecho con garfios, colgándose con cuerdas a un árbol hasta lacerar la piel.
AMERICA CENTRAL: Los antiguos mayas sentían un gran culto a la belleza. Mediante unas máscaras de madera iban deformando la cabeza de los niños hasta obtener un perfil perfecto. Los tatuajes señalaban el rango y la ocupación. Practicaban el piercing perforando labios, nariz y orejas con las joyas más caras que podían permitirse.
AMERICA DEL SUR: Los indios Cashinawa se perforaban la nariz para insertarse plumas de colores que indicaban su rango. Los indios Carafa se escarifican una mejilla y perforan su labio con una fina caña de bambú. En Brasil, los Chavantes se adornan con pendientes de madera, con cuerdas enroscadas alrededor de las muñecas, tobillos y cuello.
LA HERENCIA DEL PUNK
La imagen del punk con la mejilla traspasada por un imperdible dio la vuelta al mundo en los años 70.
La rabia y el desaprecio hacia una sociedad egoísta y sin futuro, el gusto salvaje por la transgresión e incluso por la autodestrucción y un arraigado nihilismo tomó forma en gran cantidad de jóvenes.
La subcultura punk utiliza una estética propia que se contrapone a la desarrollada según los cánones burgueses homologados: Peinados tipo cresta de gallo o estilo mohicano, tatuajes tribales y una gran cantidad de anillos y alfileres en nariz, oreja y mejillas.
El tatuaje y piercing realizados por los punk carecía de respeto por la higiene y la salud. Su razón de ser era la provocación ya que se asocia a la idea del dolor, mutilación, masoquismo, autodestrucción.
Poco a poco, el movimiento se ha transformado más en una actitud que en un modo de vivir, utilizando de todas maneras vestuario, tatuajes y body piercing como señal distintiva del deseo de infringir las normas establecidas.
Existe piercing extremo y piercing declaradamente soft. Este último hace delirar actualmente a modelos, actores, estrellas del rock y por emulación a millones de sus seguidores. Madona, Noami Campbell, Alex Rose, Lenny Kravitz, entre otros lucen pequeñas joyas en la nariz, ombligo, orejas o pezones. Naturalmente serán grupos underground, como los Geni Tortures que practican el piercing en vivo en sus conciertos, los que elijan las vías más extremas. Famosos diseñadores, como Gaultier, utilizan en sus desfiles modelos tatuados y con diferentes piercing. En resumen hoy en día el piercing está ampliamente difundido no tanto por razones anticonformistas sino porque realmente gusta, ilumina el rostro o se adapta a una vestido como accesorio.
Paralelo a todo esto existe una corriente en busca principalmente del placer sexual. El 90% de los piercing tienen esta finalidad.
El uso del piercing en las comunidades gay-lesbiana se aprecia mucho y está muy difundido. En algunos lugares se realizan fiestas en las que se practican escarificaciones y piercing como rito de introducción a la comunidad. En el campo del sadomasoquismo ofrece un abanico de posibilidades y experiencias innumerable.
No es raro oír la frase " Sentir la aguja que me penetra en la carne me provoca un placer infinito". Algunas parejas deciden agujerearse la misma zona para lucir idéntica joya en señal de amor.
De cualquier manera, la intensidad de placer será siempre un problema individual aunque está reconocido que las joyas de piercing pueden servir de ayuda sexual.
PERSONAS Y LUGARES
Doug Malloy: Millonario que propicio el redescubrimiento del piercing en los años 60. El inauguró una temporada de fiestas tatoo y piercing en Los Ángeles, donde un importante número de personas se inició en el estudio y la práctica del piercing.
Fakir Musafar: (1930) es uno de los más famosos cultivadores del piercing en el mundo. A los doce años se inicia en el body play atraído por una fotografía antropológica de un guerrero ibitoe de Nueva Guinea en la que este aparecía con la cintura reducida a varios centímetros mediante un cinturón. A los trece años se practica su primer piercing en el pene, un foreskin, al que siguieron agujeros en las orejas y en la nariz. De ahí en adelante ha querido experimentar en sí mismo todo tipo de deformaciones corporales para explorar los estados del dolor físico y conseguir el éxtasis mental.
Jim Ward: Es el dios del piercing y la cadena de tiendas Gaunlet, creada por el, el santuario del agujero. A los 27 años Ward se perforó el solo los pezones tras leer por casualidad un articulo que hablaba de un marinero que al volver de sus largos viajes traía una serie de agujeros repartidos por todo el cuerpo. Actualmente está orgulloso de sus aproximadamente 13 piercing, especialmente del Prince Albert, el Frenum y de los aros en los pezones.
Mr. Sebastian: Ha sido el pionero europeo del piercing. Famoso tatuador, se hizo perforar los pezones hace 30 años mientras se encontraba trabajando el la Guayana Inglesa. La experiencia lo fascinó y asustó al mismo tiempo. De regreso a Londres comenzó a practicar el piercing con agujas de jeringuillas esterilizadas y se especializó en esta practica.
Fue llevado a juicio debido a que la legislación inglesa permite el piercing por motivaciones estéticas pero lo prohibe por motivos sexuales o sadomasoquistas. Se le absolvió por falta de pruebas y se cree que en realidad se le quiso castigar por su abierta y reconocida homosexualidad.
Torture Garden: Es un night club abierto en Londres en 1990 en donde se realizan performance para estómagos fuertes: Piercing extremos, cutting, scarification fakir show, S/M, bondage, etc. Un local donde lo "anormal" se convierte casi en obligación.
Roy Athey: Sus representaciones están consideradas como las mejores para todos aquellos que consiguen seguir el espectáculo sin desvanecerse o sentir un ataque de náuseas. La infancia de Ron criado por su abuela, está marcada por un fanatismo religioso y los severos castigos. Su juventud marcada por su bisexualidad, las depresiones, la heroína y el alcohol.
En sus primeros espectáculos se cortaba y se producía fuerte branding, crucificaba gatos y se comía sus restos. Más tarde paso a los juegos con vidrios, agujas y practicarse piercing en vivo. En su representación de San Sebastián le lanzan dardos que se clavan en su piel y se coloca una corona que le produce una abundante pérdida de sangre. Otros platos fuertes que se ofrecen son el cosimiento de labios o coserse los genitales al estómago.